Colext/Macondo
Cantina virtual de los COLombianos en el EXTerior
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Cuando mi madre, en un arranque poco usual de caridad, decidio darle posada 
en la casa a la boba Asuncion, gano enemigos en sus propia familia. La boba 
parecia tener unos veiticinco an~os, auque podrian ser cincuenta (los bobos 
no envejecen). Tenia labios de burro, y unos dientes negros desportillados, 
donde se escondia sobrados de la comida que habien tomado por casi veinte 
siglos. A la boba Asuncion le gustaba hablar, pero nadie le paraba bolas. No 
por que fuera boba, sino porque nadie podia soportar los olores que salian de 
su boca de alcantarilla.
Lo primero que mi madre hizo fue comprarle un cepillo de dientes y una 
cremita dental...pero eso no le sirvio para nada porque cogio la costumbre de 
comersela a dedadas!
En el ban~o grande de la hacienda se veian 14 cepillitos, tipicos de una 
familia paisa, todos marcados con un punson de acero caliente con los nombres 
de cada uno, porque los colores no eran suficiente para la identificacion. La 
unica exigencia que le hicimos a mi madre fue que la boba guardara su cepillo 
en su morral para que no se confundiera con los nuestros por accidente.
Una man~ana lluviosa de octubre, abri la puerta del ban~o y cual seria mi 
sorpresa cuando vi a la boba Asusncion con tres cepillos en cada mano, con 
pasta dental y todo, lavandose sus dientes de burro viejo y mirandose al 
espejo con una sonrisa Pepsodent. Los otros cepillos los tenia bien 
alineaditos en el lavamanos, cada uno con un buen trocito de crema dental, 
listos para la segunda juagadita.
El escandalo fue total. La boba Asuncion llevaba dos meses lavandose la jeta 
con nuestros cepillos y nadie se habia dado cuenta!
Mis hernamans se bomitaban, mis hermanos rompian paredes a pun~etasos, y mi 
papa corria desesperado por la casa con una escopeta diciendo que le iba a 
dar tres tiros a la hijueputa boba. Todo paso cuando, les dije: no jodan: una 
cosa es que esta boba hijueputa haya usado nuestros cepillos y otra que nos 
haya prendido a todos la boberia!
Asi esta pasando con los secuestrados de Cali que tuvieron que compartir diez 
cepillos dentales con sesenta secuestrados mas y con toda la tropa del ELN y 
salieron a contar el cuento. Quiza no les hayan prendido tambien la boberia! 
Porque al Presidente ya se la prendieron cuando compartio el cepillo de 
dientes con Tirofijo!
He dicho,
Pio, Pio


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