Estimados todos les remito este comentario del Periodista y Diputado 
Nicaragüense Pedro Joaquín Chamorro B., el cual considero bastante interesante 
para comentarlo y analizarlo en éste foro.

Adrián Valverde.-



Ortega y Chávez contra el mundo

Mientras los precios del barril de petróleo y los frijolitos rojos siguen en su 
espiral alcista, Hugo Chávez y su pupilo Daniel Ortega protagonizaron un 
bochornoso incidente en Chile, que obligó al rey de España por la dignidad de 
su pueblo a callar a Chávez, quien interrumpía sin tener el uso de la palabra 
al Presidente del Gobierno español Luis Rodríguez Zapatero para descalificar e 
insultar al ex presidente de España José María Aznar y por ende a los millones 
de españoles que lo eligieron.

Más tarde, como todos pudimos ver atónitos, el rey Juan Carlos se levantó y 
dejó hablando a Ortega mientras este se dedicaba a despotricar en un largo 
discurso contra el servicio exterior de España, la empresa española Unión 
FENOSA y el capitalismo globalizado.

¿Qué podemos hacer los nicaragüenses para evitar que nuestro Presidente nos 
siga metiendo en aprietos a nivel internacional despotricando contra pueblos y 
gobiernos que nos brindan su mano amiga? Muy poco o nada. Al igual que muy poco 
o nada podemos hacer para que baje el precio del petróleo que nos vende 
Venezuela y que encarece todo, desde el transporte y la energía que consumimos, 
hasta los frijolitos rojos.

¿Será la OEA que propone nuestro presidente Ortega, una OEA sin los Estados 
Unidos y lógicamente, por exclusión, liderada por Hugo Chávez, la solución para 
que baje el barril de petróleo y los frijolitos rojos? Ciertamente no.

Pero hay otra solución original que propone Ortega, al problema de la carestía 
de la vida, a los precios del barril de petróleo a nivel internacional, al 
desempleo, al precio inalcanzable de los frijolitos rojos, a los apagones, al 
estado calamitoso de las carreteras y caminos de la producción: son las 
reformas constitucionales o el "pactamentarismo".

Para Ortega la panacea, es decir, la solución a todos nuestros problemas, son 
las reformas, o un régimen "pactamentario" porque ello le permitirá seguir 
gobernando indefinidamente, como Chávez en Venezuela y luchando por los pobres 
del mundo, aunque durante su gobierno, los pobres de Nicaragua sean cada día 
más pobres.

Ya hemos visto en televisión, con gran asombro, cómo sería el mundo si estos 
dos personajes excluyeran a los europeos, a los norteamericanos, a los 
latinoamericanos "peleles": un mundo en que sólo ellos podrían hablar y lanzar 
sus diatribas antiimperialistas y "anticapitalismo globalizado".

Si dejamos fuera a los Estados Unidos, que son la "madre" del capitalismo 
globalizado; a los países de la Unión Europea (UE), que son sus "cómplices" y 
amén de su pasado colonialista; y a los chinos, que son "socios" (porque les 
venden todo), como bien dijo Ortega en la ONU, ¿qué nos queda?: Hugo Chávez, 
Daniel Ortega y el presidente de Irán, Mahmud Ajmadineyad. 

Y aunque pareciera exageración, esto no es más que extrapolar en palabras el 
reciente conflicto que se puso en evidencia en Chile, ante los ojos atónitos de 
millones de televidentes en todo el mundo, cuando la diatriba llegó a tal 
extremo que obligó al rey de España a pedirle a Chávez que se callara para que 
dejara hablar al Jefe de Gobierno español y se retiró dejando hablar sólo a 
Daniel Ortega cuando ya no aguantó más su diatriba antiespañola en su 
prolongado discurso.

Los nicaragüenses somos agradecidos con los pueblos y gobiernos que nos ayudan 
a salir de nuestra pobreza y no pretendemos ocupar los grandes escenarios de la 
política mundial arriesgando lo que hemos logrado avanzar en estos años. Quizás 
Chávez se puede dar ese lujo porque tiene millones de barriles de petróleo que 
respaldan sus aventuras y un presupuesto discrecional sin precedentes. 

Mientras los frijoles rojos sigan subiendo por las nubes, mientras no se 
transparenten en programas sociales el mentado fondo petrolero venezolano, que 
Ortega dice que es manejado por una "empresa privada" llamada Albanisa, toda 
esa verborrea contra el imperialismo globalizado no tiene ningún sentido. 

Ortega debe demostrar que es un buen gobernante de Nicaragua reduciendo la 
pobreza por medio de la generación de empleo, que es realmente lo único que 
puede reducir la pobreza a largo plazo. 

Para crear empleo, es necesario crear las condiciones para la inversión 
nacional y extranjera, condiciones que permitan abrir nuevas fuentes de empleo 
y cuidar las existentes y eso no se va a lograr con el discurso confrontativo 
contra países amigos, que lamentablemente usa nuestro Presidente, cada vez que 
tiene una oportunidad de hablar en un foro internacional.
_______________________________________________
Blog: http://www.pln.or.cr/blog
Lista de correos
[email protected]
Para desinscribirse o cambiar su configuración
http://lista.pln.or.cr/listinfo.cgi/lista-pln.or.cr

Responder a