From: "Familia Armas" <[EMAIL PROTECTED]> -----------------------------------------------------------------------------
LA SOMBRA DE �ULS Por Eduardo van der Kooy p�gina 12, 04-06-02 Cuando la pelota empujada desde el corner por la Brujita Ver�n comenz� a flotar por el aire, mis ojos enmohecidos de la madrugada vacilaron entre el realismo y la imaginaci�n. El fen�meno arranc� mientras la pelota trazaba una curva art�stica, digna de las c�pulas de Brunelleschi, pasaba apenas por encima de la cabeza de Pochettino y ca�a en el parietal izquierdo de Batistuta, que ven�a atropellando como una lanza, implacable y brutal. Celebr� con una fuerza que casi me hizo explotar, �ntimamente, porque en mi casa adormecida era un solitario habitante de la noche, cuando vi al arquero nigeriano Ike Shorunmu desparramado e impotente por primera vez y al lateral Sodje intentando una acrobacia defensiva rid�cula e in�til. Escuch� los sonidos m�gicos de los festejos callejeros pero tambi�n se hizo m�sica de Vivaldi en mis o�dos cuando la pelota golpe� la red de piolines gruesos, bien arriba, y se desliz� hacia abajo y hasta el fondo. Pudo haber sido la hora, el sopor, pudo haber sido tambi�n la combinaci�n de un vino tinto con delicias de la cocina armenia que hab�a preparado para acortar la espera del partido, pero lo cierto fue que por un momento la realidad se fue bifurcando para m� en dos planos. La camiseta azul fuerte de la Selecci�n, a la cual mi pasi�n no logra dejar de sentir siempre un poco extra�a, empez� a virar no en rayas sino en mitades. Se me nubl� la vista y pude ver destellos inconfundibles de la uni�n del rojo y negro. Ver�n bien pudo haber sido el negro Zamora, que en su �poca, y a�n con pancita, ejecutaba aquellos centros casi con id�ntica perfecci�n geom�trica. Pero los otros eran los mismos, inconfundibles: Pochettino entr� como entraba siempre, a veces acompa�ado por el negro Gamboa y otras por el flaco Franco (Javier Dar�o), aunque tambi�n por Ruffini; Batistuta hizo el gol, como los hizo en su nacimiento en �uls. Demasiadas cosas se confabularon para esa alucinaci�n: Pochettino y Bati salieron despedidos festejando en una danza fren�tica; el primero que lleg� para abigarrarse con ellos fue Samuel, Walter Luj�n para los �ulistas que lo conocimos en la cuna. All� est� la foto inmortalizada de los tres; all� se pueden adivinar detr�s de sus estampas los arboles a�osos del parque Independencia, el arco de El Palomar o del Hip�dromo y el lustre imperecedero de la historia �ulista. No falt� verdaderamente nada. La c�mara de televisi�n tom� a Marcelo Bielsa en plena erupci�n, con la boca desbocada, los pu�os en gesto crispado gritando aquel gol madrugador. Pocas veces lo he visto as�, desahogado, al t�cnico de la Selecci�n. Una o dos veces, quiz�s: en ese hist�rico 9 de julio de 1991 cuando �uls dio la vuelta ol�mpica en la cancha de Boca o antes, tambi�n, cuando en la cancha de Ferro pudo celebrar su primer t�tulo de campe�n con la lepra. Alguna vez Marcelo confi� en una charla confidencial (por eso aborrecer� su difusi�n) y tambi�n delante de su hermano Rafael una intuici�n: que s�lo la Selecci�n y un campeonato del mundo pod�an provocarle un gozo y una euforia similar a las que pudo disfrutar con �uls. Las im�genes de la madrugada continuaron retrocediendo en la historia. Cre� verlo a Marcelo junto a Jorge Griffa cuando un d�a de invierno de 1985 llegaron hasta Murphy, al norte de Santa Fe, para convencer a los padres de Pochettino que su hijo firmara para �uls y desechara algunas canallas promesas de Central. Otra vez el perfil sabio de don Jorge: ah� est�, ah� lo veo observando un partido del seleccionado de Reconquista, donde jugaba un gordo que se llamaba Batistuta y al que ese d�a paraliz� un stopper de un combinado rosarino apodado el Coco Rossero. Por all� aparece de nuevo el Bati, en los entrenamientos de Bella Vista, rog�ndole a Marcelo por uno de los alfajores que sol�a tener en su Citroen color terracota. Y vuelve, y siempre vuelve, con ese tiro convertido en misil, en la cancha de V�lez, que concluy� en un gol que dej� a San Lorenzo fuera de la Copa Libertadores. En silencio viene Samuel, o Luj�n, solo, como viviendo en la clandestinidad, porque don Jorge ya hab�a sido echado malamente del club por el villano de Eduardo L�pez del club y porque Marcelo hab�a empezado a probar suerte por el mundo. Walter sigui� as�, construyendo con calidad y jerarqu�a, casi sin que nadie se diera cuenta, ladrillo sobre ladrillo, una carrera cuyo l�mite parece infinito. Samuel es hoy Il Muro para los tiffosi de la Roma. Los nigerianos ya est�n por hacer rodar de nuevo la pelota desde el medio de la cancha japonesa. Regresa lentamente el azul furioso de la camiseta argentina y no est�n solo el Bati, Pochettino, Samuel y Marcelo. Hay un equipo con un gladiador que es Sor�n, hay un peque�o pelilargo que parece que nunca llega pero que siempre llega, que es Placente. Hay un futbolista que juega con su car�cter, que es Simeone. Hay un enorme canalla que merecer�a ser �ulista, el Kily. Hay un mu�eco endiablado e imprevisible que es Ortega. Hay un equipo arm�nico, solidario, sin altisonancias fuera de la cancha, ajeno a las tradicionales soberbias argentinas, o porte�as. Podr� ganar o perder. Podr� ser campe�n del mundo o no, porque apenas en el podio hay lugar para uno. Pero ser� bueno que, en cualquier caso, exista reconocimiento para un comportamiento y para una actitud, para un modo distinto de enfrentar la realidad cotidiana (sin falsedades, sin existismos, sin desproporciones) a la que los argentinos estamos habituados. Quiz�s esa copia nos ayude a renacer de las cenizas. Tambi�n gratitud para un hombre que, como Marcelo, ha ense�ado que la vida p�blica puede encararse con sobriedad y sin las estridencias de far�ndula. Se lo dijo hace d�as a Marcelo su hermano Rafael: ser�a justo que la selecci�n fuera campeona del mundo, entre otras cosas, porque no todo triunfo es el mismo triunfo. �Vamos Argentina! ------------------------------------------------------------------- AGRUPACION LEPROSOS ARGENTINOS http://www.nob.com.ar Para ayuda, envie un email a [EMAIL PROTECTED] con subject: HELP Para escribir en la lista, mande el email con la palabra NOB en cualquier parte del subject. -------------------------------------------------------------------
