Monchito,
yo me anoto en esa lista, en otras palabras...VP...!!!, saludos...
jose lopez <[EMAIL PROTECTED]> escribió:
Carlos y Gerardo, a mi me llegará una par de plantas de
bowringiana coerulea por self que están ahora emitiendo flores y son de una
forma muy buena, claro no igual a la que Carlos presenta, pero la coloración
azulada en los sépalos, pétalos y labelo es bastante pronunciada.
Intervengo en la conversación ya que Carlos dice que es algo difícil la
variedad coerulea y estas que ahora están floreciendo son bastante azuladas.
Gerardo si te interesa la niña avisame para ubicarte una.
Saludos Ramón López
Carlos Keller <[EMAIL PROTECTED]> escribió:
Gerardo, ella es realmente muy bonita, pero hallo ella extraña. La
planta es más baja que el patrón y el rizo sale pocas flores. O puede ser una
tetraplóide o un híbrido, pero compré como siendo una tipo de buena forma. Ya
reclamé y el vendedor sostiene que es una especie pura. Si fuera un híbrido,
sería con que? Yo no tengo otra tipo para mostrar, entonces envié esta aún. Ya
tuve floraciones mejores, con más flores en el rizo, pero nunca es igual una
planta típica de la especie. Lo que usted cree que puede ser? Carlos.
----- Original Message -----
From: Gerardo Castiglione
To: [email protected]
Sent: Tuesday, March 27, 2007 7:41 AM
Subject: RE: [orquidea] CATTLEYA BOWRINGIANA
Hola Carlos, excelente bowringiana, una de las mejores que he visto.
Pocas flores pero muy armada.
Gerardo
---------------------------------
De: [email protected] [mailto:[EMAIL PROTECTED] En nombre de Carlos
Keller
Enviado el: Martes, 27 de Marzo de 2007 03:05 a.m.
Para: ORQUIDEA - FORO
Asunto: [orquidea] CATTLEYA BOWRINGIANA
Cattleya bowringiana.
La Cattleya bowringiana es nativa de América Central
ocurriendo en Belize y en Guatemala. Junto con la Cattleya skinneri, ella es
la habitante más septentrional de todas las cattleyas. Una característica
única de esa especie es la existencia de una hinchazón en forma de balón que
ocurre en la base de su pseudobulbo frontal junto al rizoma, de lo cual
emergen las raíces nuevas y los brotes. Ninguna otra cattleya posee esa
particularidad. Orquídea muy rústica y robusta, ella es extremadamente
adaptable, viviendo en la naturaleza tanto en el suelo, cuanto en rocas como
también en árboles. Encontrada desde 50 metros de altitud hasta 1.200 metros
por encima del nivel del mar, no es por acaso que esa cattleya puede
ser cultivada casi que en cualquier tipo de clima. Su descubridor fue el
comerciante de orquídeas James Veitch que a exhibió por primera vez con el
nombre de Cattleya autumnalis en la exposición de Londres en 31 de octubre
de 1885. En aquella ocasión ella fue premiada con un Certificado de Primera
Clase (FCC) por el Royal Horticultural Society (RHS) y ese premio tan alto y
inesperada hizo Veitch dar más atención a la nueva especie que tenía en
mano. Adulador y interesseiro que era, Veitch cambió el nombre de Cattleya
autumnalis para Cattleya bowringiana con la finalidad de homenajear uno de
sus mejores y más ricos clientes, Sir John C. Bowring. Ese entusiasta por
orquídeas era hijo de lo todo poderoso representante de la Reina Victoria en
China. La publicación formal de la descripción de la Cattleya bowringiana se
dio en la revista The Gardeners Chronicle en 28 de noviembre de 1885
(página 683) pero quien escribió y suscribió la descripción no fue Veitch
pero sí el editor y revisor de la revista James ElBrien, dando él sin
embargo todos los créditos del descubrimiento la Veitch. Planta de fácil
cultivo, en poco tiempo sus bulbos alcanzan 30 a 40cm de altura, dando
rizos con cerca de 10 flores en cada. En algunos ejemplares muy bien
cuidados, los bulbos pueden llegar a 50cm de altura con hasta 20 flores por
haste. Ya hubo un caso en que una macolla de Cattleya bowringiana presentó
en una exposición 195 flores en 9 hastes, lo que da una media de 22 flores
por haste! A pesar de eso la C. bowringiana nunca fue la estrella de las
colecciones ni la pasión principal de la mayoría de los orquidófilos. Eso
débese a las pocas variedades de color que esa especie presenta. No existe
una verdadera alba ni una semi-alba en esa especie y su labelo es demasiado
simple se comparado a las demás cattleyas del grupo labiata, cuyos
labelos multicoloridos las hicieron tan atractivos a los ojos de los
coleccionistas. Existe la variedad albescens que comprende flores que van
desde lo lavanda claro hasta casi el blanco. La más codiciada variedad de la
Cattleya bowringiana es sin embargo la caerulea. Con la textura cristalina
extremadamente brillante y el color intenso que esa cattleya presenta, la
variedad caerulea le cayó muy bien. Esa es una de las cattleyas cuyo azul es
el más intenso del grupo. Por cuenta de eso ella fue utilizada en
incontables hibridaciones, a comenzar por los cruces hechos por Sir Jeremiah
Colman, orquidófilo inglés que fue el pionero en la creación de híbridos
azules en el inicio del siglo 20. Los dos coches-jefe de los híbridos de
Cattleya bowringiana fueron la Cattleya Portia que es la cruza de C.
bowringiana con Cattleya labiata y la Cattleya Porcia que es la cruza entre
C. bowringiana y C. Armstrongiae (Hardiana x loddigesii). La Cattleya Portia
fue registrada por Veitch en 1897 y la Cattleya Porcia fue registrada por H.
G. Alexander en 1927. El cultivar más famoso descendiente de la C.
bowringiana es la Cattleya Porcia Cannizaro que en 1988 recibió de la AOS un
FCC en reconocimiento a su excelencia. Ni todas las C. bowringiana
poseen flores pequeñas. El tamaño medio de la flor de esa orquídea es 5
centímetros de diámetro, pero el cultivar Splendens llega a presentar
flores con hasta 7 centímetros y medio de diámetro. Las flores de ese clon
además de grandes son de muy buena forma, con los pétalos se entrecruzando
sobre el labelo. El cultivo de la Cattleya bowringiana es fácil pues ella
soporta las exageraciones del cultivador novel. Sol directo no llega a
incomodarla, desde que la exposición a la él no sea abrupta y en la época de
crecimiento ella necesita de mucha agua para brotar bien. Una forma para que
ella pueda ser regada bastante sin apodrecer es usar un sustrato muy bien
drenado o una maceta pequeña en proporción al usada con las demás
cattleyas. La única particularidad que se debe dar mucha atención en su
cultivo es en nunca enterrar en el sustrato aquel balón, aquella hinchazón
que existe en la base del pseudobulbo del frente, pues además de las raíces
nuevas, salen de él también los brotes. Los brotes de la Cattleya
bowringiana nacen en la parte de bajo del rizoma y por bajo de esa hinchazón
y si ellos se desarrollaran enterrados en el sustrato ellos acabarán
torcidos o hasta poden apodrecer. La mejor época para lo trasplante es
cuando raíces nuevas emergen de esa hinchazón en la base del pseudobulbo
frontal. Pseudobulbos grandes y bien enraizados dan rizos redondos y
robustos, con flores que llegan a durar casi un mes. Esa es una cattleya que
ya fue muy popular en el pasado, después fue cayéndose en el olvido y ahora
parece que está volviendo al cultivo con fuerza total. Carlos.
Carlos Keller
Rio de Janeiro - RJ
[EMAIL PROTECTED]
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