Today, the Convención Nacional Democrática led by Andrés Manuel López
Obrador held a rally in Mexico City in *full support* of the APPO and
its struggle in Oaxaca.  In the statement he read in the rally, López
Obrador applauds the "peaceful, democratic" and "responsible"
character of the APPO leadership.

I wrote before that the APPO didn't want to be associated with López
Obrador and was politically closer to the EZLN.  I also wrote this:

López Obrador doesn't endorse the
methods used by the APPO, who are
one notch below waging outright
guerrilla warfare against the local
governments.  Oaxaca has a long
tradition of urban and rural guerrilla
that dates back to the 1970s.  The
public university has generated
some of the main ideologues of a
Mexican version of Maoism that led to
the groupings from which the EZLN
(and some of Carlos Salinas de
Gortari's functionaries) emerged.

I must take my words back.  All of them.  I'm sorry.  I wasn't well informed.

The APPO has in its ranks all sorts of people, including some
associated with the traditions of the urban guerrillas of the 1970s in
Mexico.  That is so because the APPO is an organ of direct, popular,
grassroots democracy with statewide political representation and
mandate.  There are different political forces participating in the
APPO, but they should not be confused with the APPO itself.  I've also
learned that the assemblies on which the APPO leadership structure
rests has been effective at containing the ultra-leftist impulses of
some of the participants.

There's (and was) plenty of evidence circulating on the web to
substantiate what I'm saying.  This information (new to me, but not
necessarily new to others who keep up with the news on Oaxaca on the
web) makes it even more obscene to try exculpate the killers and blame
Brad Will and the APPO for the events of October 27.

I'm pasting below López Obrador's full statement (in Spanish):

*  *  *

Martes 31 de octubre de 2006

Vamos a seguir convocando hasta que desaparezcan los poderes en
Oaxaca, asegura López Obrador

Discurso de Andrés Manuel López Obrador en el mítin de apoyo al pueblo
de Oaxaca, realizado en el Hemiciclo a Juárez de esta ciudad
México, Distrito Federal


Amigas y amigos:

Nos hemos reunido el día de hoy para expresar nuestro apoyo al pueblo
de Oaxaca, que ha sido agredido por las fuerzas policiacas federales.
La ocupación militar violenta de esa ciudad ha profundizado la crisis
política y social que se vive en esa región y en todo el país.

En una circunstancia como la de Oaxaca, donde de un lado se encuentran
los manifestantes, y del otro las tanquetas, no podemos quedarnos
callados y mucho menos tomar partido a favor de quienes enviaron las
tanquetas.

¿Por qué se ha llegado a este punto en Oaxaca?

El conflicto, que ha cumplido más de cinco meses, es producto de la
descomposición y el abuso de poder que ha padecido Oaxaca por varias
décadas, por siglos.

Es larga la lista de agravios y crímenes cometidos al amparo del poder
por los gobiernos priístas en Oaxaca, pero UIises Ruiz, en el poco
tiempo que lleva en el gobierno, superó a sus antecesores en cinismo y
en maldad: llegó al gobierno estatal –no lo olvidemos— mediante el
fraude electoral; sometió a los disidentes sociales y políticos a una
sistemática y brutal represión, ha habido en Oaxaca desapariciones
forzadas, persecuciones, encarcelamiento y asesinatos; atacó a los
medios de comunicación como el caso del periódico Noticias de Oaxaca;
atropelló sin miramientos los derechos humanos de todo un pueblo; ha
sido insaciable su corrupción y su autoritarismo.

Sus abusos y delitos, cometidos a la luz del día, colmaron la
paciencia de los oaxaqueños y alimentaron la protesta popular que
estalló en estos meses.

Que nadie se engañe, la violencia en Oaxaca fue originada por la
actitud gansteril de Ulises Ruiz.

Cuando los gobernantes actúan contra el interés popular y se imponen
mediante el fraude y la corrupción, como en Oaxaca, cuando la
autoridad rompe el estado de derecho y asesina, golpea y encarcela,
como en Oaxaca, el pueblo tiene, puede y debe hacer valer sus derechos
para restablecer la democracia y la justicia.

Ese es el origen de la rebelión social en ese estado que, a pesar de
la violencia en su contra, ha mantenido su carácter democrático y
pacífico.

Nuestro reconocimiento y respeto por la conducción acertada,
responsable de la Asamblea de los pueblos indígenas de Oaxaca.

Esta inconformidad ciudadana y el descrédito del gobierno oaxaqueño se
mostró con claridad en las pasadas elecciones del dos de julio, donde
el PRI por primera vez perdió estrepitosamente.

En los hechos, la mayoría de los oaxaqueños votaron por un Proyecto
Alternativo de Nación, pero fundamentalmente esos comicios fueron un
referéndum contra Ulises Ruiz. A través del voto, los ciudadanos
oaxaqueños mostraron un rechazo mayoritario al gobierno caciquil de
Ulises Ruiz.

Sin embargo, a pesar del repudio popular, de la organizada y
prolongada protesta, los acuerdos cupulares del PRI y del PAN aún lo
sostienen.

Hay una realidad: los gobernadores del PRI apoyaron a Felipe Calderón
con acciones electorales fraudulentas en sus estados. Por eso llegaron
a un acuerdo en la Secretaría de Gobernación para sostener a Ulises
Ruiz a cualquier precio.

La clase política, la mal llamada clase política, protege sus
intereses sin importar el costo social y político con tal de mantener
el poder y sus privilegios.

Oaxaca –lo tenemos que decir— está pagando con sangre el acuerdo entre
los mafiosos de la política del PRI y del PAN para avalar la toma de
posesión del pelele, del espurio Felipe Calderón, el primero de
diciembre.

Con la represión en Oaxaca, ese pelele demuestra de lo que es capaz
con tal de llegar al poder, no le importa la legalidad ni la
democracia, mucho menos el sufrimiento del pueblo.

El conflicto en Oaxaca es una demostración de que todo el sistema
político mexicano está podrido, que ya caducó. La mayoría del pueblo
mexicano ya no quiere ese sistema autoritario y corrupto, y más
temprano que tarde quedará demostrado que la alianza de la derecha,
entre el PAN y las cúpulas del PRI, será derrotada por el movimiento
democrático popular.

No vamos a aceptar esa relación perversa de complicidad a costa del
sufrimiento de la gente.

Es por ello que exigimos y demandaremos permanentemente:

1. La desaparición de poderes en Oaxaca y la salida de Ulises Ruiz;
para ello solicitaremos a los senadores del Frente Amplio Progresista
que reiteren en esa Cámara esta demanda. También debe quedar claro que
si el PAN no es cómplice de Ulises Ruiz, debe apoyar esta solicitud,
para que desaparezcan los poderes en Oaxaca. No nos estamos chupando
el dedo, no queremos exhortos del Senado al señor Ulises Ruiz,
queremos que el Senado ejerza sus facultades y desaparezca los poderes
en Oaxaca. Nada de aceptar la simulación y la hipocresía del PAN, que
por un lado hacen el acuerdo cupular para sostener al cacique Ulises
Ruiz, mandan a la Policía Federal Preventiva y, por el otro, los
senadores de este partido dicen que quieren la renuncia y que exhortan
a que tome la decisión de manera libre, voluntaria, Ulises Ruiz. ¡No!
En el Senado se puede llevar a cabo la desaparición de poderes y es
muy sencillo: Los senadores del PRD y los senadores del PAN tienen
mayoría, vamos a ver si el PAN, y los senadores de ese partido,
respaldan cuando los senadores del PRD hagan la propuesta formal de
desaparición de poderes. Ahí se les va a caer el teatrito y ahí vamos
a ver de qué lado están, con el pueblo o del cacique.

2. Exigimos la salida del Ejército disfrazado de Policía Federal
Preventiva de Oaxaca. Reiteramos: el Ejército mexicano no debe ser
utilizado para reprimir al pueblo. Asimismo, demandamos la libertad de
los presos políticos y el castigo a los responsables de los crímenes.

3. Y por último, consideramos que la mejor opción para restablecer la
estabilidad política y la paz social en Oaxaca, pasa por la
convocatoria a elecciones, para que sea el pueblo de Oaxaca el que de
manera soberana elija libre y democráticamente a quién debe gobernar
sus destinos. Esa es la verdadera solución al conflicto en Oaxaca.

Defender Oaxaca es defender la República. Apoyemos la dignidad del
pueblo de Oaxaca.

Los oaxaqueños han hecho suyo el pensamiento expresado por ese
mexicano universal que es Benito Juárez, y que dice: "El pueblo que
quiere ser libre lo será. Hidalgo enseñó que el poder de los reyes es
demasiado débil cuando gobiernan contra la voluntad de los pueblos".

¡Al diablo con los caciques y con sus instituciones!

¡Al diablo con sus instituciones corruptas y represoras!

¡Vamos por la renovación del país!

¡Nunca más debe derramarse la sangre de un pueblo por la ambición de
los poderosos!

¡Nunca más permitamos la ofensa y la humillación de nuestro pueblo!

Estemos atentos, no vamos a dejar solos a los oaxaqueños, vamos a
seguir convocando hasta lograr que desaparezcan los poderes en Oaxaca
y que mediante el método democrático se resuelva la crisis social y la
crisis política que enfrenta ese estado.

Vamos hacia adelante.

¡Que viva ese extraordinario presidente, el mejor que hemos tenido en
nuestra historia, que viva Benito Juárez!

¡Que viva Oaxaca!

¡Que viva México!

Muchas gracias.

(c) Copyright Derechos Reservados 2005.
Andrés Manuel López Obrador
San Luis Potosí 64 esquina Córdoba, Colonia Roma, Delegación
Cuauhtémoc, México, Distrito Federal, C. P. 06700
Teléfonos: 55 84 72 10 y 55 84 72 49.

Reply via email to