Aupa. Yo también soy de la opinión de Iñaki. Aquí se trata de sumar y ampliar, lo cual no quita para que en esa actitud mantengamos siempre bien altos los principios del conocimiento y el software libre.
Para mí el nombre tiene una importancia relativa. Lo que sí creo que pesa es que seamos una corriente de pensamiento y de acción más o menos atractiva o, cuando menos, no elitista. Es convencer de las ventajas humanas del software libre e invitar a cualquiera a que lo pruebe, a que lo use, aunque ahora sea de M$. Y si vemos que le da miedo, le echamos una mano.
