Hola!
El tema es espinoso, por un lado primar la creación literaria y
científica como base y origen del desarrollo cultural de un país. Por
otro difundir el conocimiento a toda la sociedad o solo a una parte.
Este dilema lo tenemos los biblitecarios-documentalistas,
individualmente o como colectivo, pero es bien real e ineludible en la
sociedad en que nos movemos.
Óbviamente sin difusión no "existen" prácticamente las cosas y si no son
asequibles para la sociedad, ¿en que sociedad estamos? ¿de unos pocos?.
Por otro para difundir cualquier cosa, ésta ha de existir, es decir ha
de ser creada.
Prácticamente volvemos al dilema del huevo y la gallina simbólicamente.
Soy de la opinión que no se puede limitar el acceso a la cultura a
nadie, no se puede permitir que existan actualmente analfabetos
funcionales o de cualquier tipo, ya sea en TIC o en cualquier cosa por
falta de acceso al conocimiento que sea. El conocimiento es fuente de
progreso básica y núnca, en mi opinión, ha de ser delimitado por nada ni
por nadie, y la historia ha sido muy elocuente, por desgracia, más veces
de lo que nos gustaria.
No se puede dirigir desde ningún ministerio o gobierno a nadie en el
acceso a la cultura.
Actualmente creo que el mundo editorial está confundiendo el camino, en
parte "deslumbrado" por las finanzas, los mercados de capitales y
empresarial, donde sólo hay activos y pasivos, pues en el fondo están
destruyendo a la gallina de los huevos de oro = sin "desaparecen"
lectores por falta de acceso al conocimiento, se esta proyectado el
limite de su negocio. Creo que en esto no se piensa ni remotamente, el
que ha montado una industria editorial, parece que ahora sólamente lee
"industria" y su consiguiente producción perdiendo el horizonte de que
hace y a quién va dirigido.
Simplemente, aunque no es poco, han de explorarse otras formulas
distintas a las limitaciones legales de autor, como pueden ser el
copyleft u otro sistema en la cadena de producción que haga asequible el
conocimiento a la sociedad, o en los impuestos con que se grava la
industria cultural, entre otros ejemplos.
Afecta a todos los ámbitos culturales, y simpre tendremos el dilema si
quién ha de variar objetivos no lo hace. Los sufridos lectores y
aprendizes de cualquier cosa padecemos que se nos incrimine, inculpe,
acuse, vitupere....por el hecho de querer aprender.
Señores no se pueden poner barreras al conocimiento y menos por parte de
una industria o ninguna entidad ya pública o privada -lease SGAE-.
Si miramos ejemplos tenemos a cientos, pues por ejemplo, y menos mal,
que las operaciones aritméticas no son objeto de copyright sino ya nos
estamos quedando sin poder aprender a sumar ni restar, ni enseñarlas en
ningún sitio si no pagamos.
Me gusta recordar a muchos dirigentes políticos, que en épocas pasadas
fueron universitarios, de que se hubiera hecho en este país sin
bibliotecas públicas que permitian el acceso al conocimiento GRATIS,
cuando no existian recursos para comprar costosos libros. De eso no se
acuerdan ahora.
Actualmente no tengo nada claro que se proteja ninguna figura del autor
como están la legislación, simplemente algunas entidades se están
lucrando acosta del resto, y como digo el objetivo, que menciono arriba,
lo distorsionan. Por desgracia desde entidades gubernamentales se les
permite su actuación irresponsable cuando los ciudadanos, muchos
ciudadanos, se quedan al margen de adquirir conocimientos por estas
limitaciones impuestas.
Me rebelo cada vez que para aprende algo hay que pagar, pues por aquí no
avanzaremos más allá de donde nos llegue el bolsillo y están los tiempos
como para ir abriéndolo Y si esto significa que hemos de seguir
ignorando la cultura no me gusta nada y creo que seria bueno desde el
colectivo que recoge la lista reivindicar la libre circulación de la
cultura sin restricciones
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Salutacions
Joan Carles
Usuari GNU/Linux #324197#
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