Mi duda sobre las licencias NC es otra: la esencia misma de las CC es la estandarización, es decir, facilitar el uso por terceros de las obras a ellas acogidas sin riesgos legales en ninguna circunscripción mediante un mecanismo legal conocido e igual en todas partes. No son perfectas, pero son una buena herramienta. Las NC crean un problema de inseguridad jurídica, porque el concepto 'uso comercial' es discutible; ¿es la reutilización en un blog personal que tiene AdWords 'uso comercial'? Dependerá de la interpretación del juez, y por tanto tendrá un componente de arbitrariedad que destruirá la estandarización buscada. En caso de duda legal no se reutiliza, y por tanto la cláusula NC actúa como freno a la redifusión. Si quieres máxima redifusión debes utilizar las licencias que causen menor inseguridad jurídica, en este caso la NC.
PP El día 8 de febrero de 2013 11:23, David <[email protected]> escribió: > La paradoja de la cultura libre 1/2 > http://www.a-desk.org/highlights/spip.php?article1752 > > Suelo publicar mis artículos bajo una licencia Creative Commons BY NC ND, > que, entre otras cosas, impide la redifusión comercial de mis textos. Así > lo hago, por ejemplo, en mi blog y en algunas publicaciones en las que > colaboro, como es el caso de A*DESK. Sin embargo, no faltan quienes me > critican por difundir mis escritos bajo licencias sujetas a cláusulas > restrictivas. Lo hacen con el argumento de que, al impedir la > reutilización comercial de mis artículos, estoy atentando contra la > cultura libre en su sentido más genuino, pues, de alguna manera, estoy > poniendo obstáculos a la realización de esa utopía en la que el saber > circulará sin traba ninguna. Mis críticos, entre los que se cuentan > algunos buenos amigo míos, no acaban de entender mi negativa a permitir > que, de entrada, alguien pueda obtener un beneficio económico de los > contenidos que he decidido publicar bajo la protección de una licencia > Creative Commons sin derecho a usos comerciales. Ellos afirman que, si > verdaderamente deseo que mis creaciones circulen, lo que debería hacer es > publicarlas con licencias no restrictivas –de los tipos BY o BY SA–, > reconocidas como verdaderamente propias de la “cultura libre”. > > Como muchos otros creadores, tengo mis razones para no hacerlo. Y a > continuación, expondré algunas de ellas. > > Cuando alguien publica una obra intelectual con una licencia que facilita > su distribución, pero que impide su uso comercial, está asumiendo una > postura clara: en última instancia, está declarando que dicha obra se > inserta en una economía del don y no en una mercantil. Lo que busca el > creador es ofrecer el resultado de su trabajo a la comunidad, asegurándose > de que este podrá ser utilizado y compartido sin que nadie intente obtener > un provecho económico de él. Entendida de esta forma, la creación se > convierte en una especie de obsequio que puede ser utilizado por cualquier > persona, siempre y cuando esta se abstenga de lucrarse con él. Tal como > afirma Lawrence Lessig, a partir de una cita de Lydia Pallas Loren, en > Remix: > > “Un instrumento como la licencia "no comercial" de Creative Commons > habilita a un artista a declarar "toma mi obra y compártela libremente. > Deja que forme parte de la economía de compartición. Pero si quieres > transferirla a la economía comercial, debes consultarme primero y, > dependiendo de la oferta, aceptaré o no". > > Esta clase de señales promueve que otros creadores participen en la > economía de compartición, dándoles confianza en que su aportación no se > usará con fines incoherentes con ella. Con ello se fomenta esta forma de > economía del don –no mediante el menosprecio o la denigración de la > economía comercial, sino simplemente reconociendo lo obvio: que los > humanos actúan con motivaciones diferentes, y que la basada en dar merece > tanto respeto como la basada en recibir.” > > En última instancia, al distribuir una obra con una licencia “no > comercial”, el creador está trazando una distinción entre dos economías > que funcionan con sus propias reglas, motivaciones y recompensas. Es una > distinción semejante a la que hacemos cuando, en determinadas ocasiones, > optamos por realizar de una manera altruista acciones que en otras > circunstancias haríamos esperando una retribución económica. Seguramente, > a un cocinero profesional difícilmente se le ocurriría cobrarle a su hijos > por prepararles la cena, de la misma manera que (casi) ninguno de nosotros > esperaría recibir una compensación económica por ayudar a un amigo > extranjero a redactar una carta en nuestra lengua materna. > > Cuando realizamos un trabajo remunerado, sabemos que estamos actuando en > una economía comercial y entendemos que nuestra recompensa será el pago > que recibamos por nuestro esfuerzo. En cambio, cuando realizamos una tarea > sin esperar dinero a cambio, nos situamos en una lógica económica > diferente, sustentada en motivaciones variadas: el altruismo, los afectos, > la necesidad de mantener los vínculos de solidaridad o la búsqueda de > reputación, entre otras. Se trata de una lógica económica que engloba > prácticas que irían desde ayudar a cambiar una bombilla a un vecino hasta > escribir código para un programa de software libre o redactar una entrada > de la Wikipedia. > > Quienes en nombre de la cultura libre critican las licencias Creative > Commons de uso no comercial parecen ignorar el valor que posee la > posibilidad de elegir entre lógicas económicas distintas. Asumiendo una > actitud en la que el idealismo libertario y el pragmatismo descarnado > terminan confundiéndose, los defensores más radicales de la cultura libre > niegan al creador la capacidad de ejercer un control sobre los fines para > los que se utilizará su trabajo, y de hacer explícitas las intenciones que > impulsan su labor productiva. A fin de cuentas, si se niega a los agentes > culturales la posibilidad de elegir el sistema económico en el que desean > inscribir sus obras, se está cercenando su capacidad para decidir sobre la > dimensión moral de su trabajo creativo. > > Es probable que este desinterés por las motivaciones morales de la > creación se deba al utilitarismo que, al menos en parte, ha animado a la > cultura libre desde su orígenes. Se trata de un asunto digno de reflexión, > sobre el que trataré en mi próxima entrada. > > > > _______________________________________________ > Cc-es mailing list > [email protected] > http://lists.ibiblio.org/mailman/listinfo/cc-es _______________________________________________ Cc-es mailing list [email protected] http://lists.ibiblio.org/mailman/listinfo/cc-es
