Com un enamorado de las matemáticas, me complace reproducir este artículo de don Víctor Buján, que salio publicado en la Nación de hoy. Honor a quien honor merece, la labor de don Víctor en las Olimpiaas de Matemática ha sido única.
C.R. Olimpíadas de Matemática La derrota del pobrecito , del facilismo, del miedo, la pereza y los prejuicios Educador Vengo a estas páginas a confesar públicamente uno de mis pecados más negros. Me acuso de ser el principal instigador de una actividad que ha venido reuniendo sin interrupción, durante 15 largos años, a centenares de niños y niñas inocentes de cuarto, quinto y sexto grado (los del llamado segundo ciclo de la Educación General Básica), para que se entreguen durante tres horas de las mañanas de tres sábados del año a una actividad que algunos considerarán gravemente perjudicial para mis tiernas víctimas: ¡una olimpíada de matemática! Para más señas, se trata de la Olimpíada Matemática Costarricense para la Educación Primaria (OMCEP), uno de los programas de la Agrupación de Consultores para la Atención y Promoción del Talento (ACAPTA). He perpetrado estos actos a sabiendas de que vivimos en el país del pobrecito , en el cual no faltará uno que otro padre de familia, educador o psicólogo convencido de que la responsabilidad, el estudio serio y el esfuerzo perjudican a los niños y a las niñas. Por otra parte, algunos de mis compatriotas hablan como si tuvieran la seguridad de que la matemática fue inventada en la antigüedad como instrumento de tortura para atormentar a los pobrecitos alumnos. Sin propósito de enmienda. Pero mi confesión no viene acompañada de propósito de enmienda. Pocas cosas me hacen tan feliz como pertenecer al grupo de las personas que convierten a la matemática en una competencia deportiva que muchos niños cultivan con deleite y, muchas veces, con pasión. Es el mismo deleite y la misma pasión que anima a los que toman parte en los deportes para aficionados como un cuadrangular de fútbol, como un campeonato de tenis o como una competencia de natación entre clubes. Aquí el concepto dedeporte es fundamental. No podremos comprender en qué consiste una olimpíada de matemática como esta si no logramos entender que se trata de una actividad que los niños escogen libremente venir a disfrutarla, a deleitarse, y no podremos comprenderlo si no alcanzamos a entender que los cuestionarios de olimpíada no tienen nada que ver con los exámenes de matemática. Podemos extender la idea de olimpíadas matemáticas como deporte hasta llegar a comparaciones curiosas: por ejemplo, nunca he oído a nadie llamarpobrecita a Claudia Poll porque ella se levanta tempranísimo de madrugada para nadar y nadar centenares o miles de metros, pero cuando hablo de niños y niñas que se acuestan tarde estudiando matemática en preparación para la OMCEP, a veces mi interlocutor me mira como se mira a un sádico que gozara aplicando suplicios a menores de edad. Beneficio social. Ironías aparte, la extraordinaria importancia y el gran beneficio social de las olimpíadas matemáticas son perfectamente comprensibles si nos tomamos en serio el hecho de que vivimos en la era del conocimiento, en la cual la preparación matemática es cada día más importante. Pensemos que toda nación en el siglo XXI necesita contar con un programa de estudios de matemática robusto para la totalidad de sus estudiantes, el cual constituye una condición necesaria para el progreso espiritual y material de la sociedad. Observemos también que esto es necesario pero que no es suficiente. Porque, además, el país debe contar también con otro plan de estudios para identificar y para dar oportunidades a sus estudiantes más brillantes y entusiastas de la matemática, con el propósito de brindarles la atención y los servicios educativos que necesitan. Olimpíadas de matemática como OMCEP, como OLCOMA, como la Iberoamericana de la OEI, como las internacionales y otras, son contribuciones de gran valor a este segundo programa. Afortunadamente, existen padres y madres de familia seguros de que cuantas más aficiones deseables sean sembradas en el alma de sus niños, menos probable será que sus niños adquieran aficiones indeseables. Y la afición a la resolución deportiva de problemas de matemática es algo que acompañará a nuestros hijos e hijas hasta sus últimos días y los situará en posiciones de ventaja en los estudios y en el ejercicio de sus profesiones. Pero todavía existe en Costa Rica una gran dosis de incomprensión y de falta de información sobre la naturaleza y sobre el impacto social de las olimpíadas matemáticas, entre cuyos objetivos están: 1- Estimular el estudio de la matemática a nivel nacional. 2- Contribuir a la identificación y al desarrollo vocacional de niños talentosos en matemática. 3- Elevar la conciencia del público costarricense acerca de la importancia de la matemática. 4- Elevar el nivel de prestigio asociado con el aprovechamiento en matemática en la educación primaria. Esto lo pueden comprender solamente las personas que rechazan aquella estupidez tan popular en Costa Rica de que la responsabilidad, el esfuerzo y el estudio serio roban a los niños las alegrías de la infancia. ¿Nerdos? Una última palabra para aquellos que gustan de sostener que los niños y las niñas que participan en la OMCEP son nerdos: corran a explicarles a sus hijos que deben tratar amablemente a esos nerdos y procurar hacerse amigos de ellos, porque probablemente un día ellos serán quienes darán trabajo a los hijos de ustedes. _______________________________________________ Blog: http://www.pln.or.cr/blog Lista de correos [email protected] Para desinscribirse o cambiar su configuración http://lista.pln.or.cr/listinfo.cgi/lista-pln.or.cr
